Revista (Blog)

 
GEOLOGÍA
12 de Diciembre de 2009
Escala de Tiempos Geológicos
GEOLOGÍA | Jose Antonio Díaz  
 
Escala de Tiempos Geológicos  
Para una mejor comprensión y seguimiento de los textos de los artículos de Geología, se ha hecho imprescindible la creación de la presente Escala de Tiempos Geológicos.
 
Actualizada a la Edición 1.1, en la que se corrigen errores de nomenclatura y se añaden los principales hitos bioestratigráficos.

Recomendamos se bajen el Archivo en PDF, para una mejor visión y manejo. Para ello pueden ampliar el zoom de la barra de herramientas de su Reader Acrobat hasta el 100%. Pueden hacerlo desde el icono situado al final de este artículo, o si lo desean pulsando este enlace: Escala de Tiempos Geológicos PDF, edición 1.1 de 14/04/2010.

 

La unidad de tiempo básica en Geología es el millón de años. Esto es consecuencia de la edad de nuestro planeta, la Tierra, que sobrepasa los 4.600 millones de años.

 

Este vasto periódo de tiempo se subdivide en:

 

Fanerozóico: desde hace unos 542 millones de años hasta la actualidad.

Precámbrico: desde esos 542 millones de años hasta el origen de la Tierra, hace algo más de 4.600.

 

Durante el Fanerozóico, los límites de las subdivisiones temporales han sido desde antiguo una cuestión casi en permanente litigio y controversia. Esto es así ya que la mayoría de estos límites se han definido en una localidad geográfica tipo, con sucesiones estratigráficas tipo y con un contenido fósil tipo (fósil guía). Muchas veces es difícil correlacionar rocas de la misma edad en localidades distintas. Hasta hace poco esto podía realizarse en base al contenido fosilífero de las mismas. Desgraciadamente no todas las rocas de la misma edad que afloran en distintas localidades presentan un registro paleontológico completo, más bien ocurre lo contrario. Otra limitación que posee este método es que la suceción estratigráfica o de rocas puede ser muy diferente de un lugar a otro, separados entre sí por muy poca distancia, por lo que la correlación litológica (comparar los tipos de rocas de la serie estratigráfica de ambos lugares) tampoco es posible usarla como criterio de correlación.

 

Afortunamente con las recientes técnicas de datación absoluta (métodos de medición de elementos radioactivos) es posible solventar este problema de datación en bastantes localidades, aunque no es posible obtener buenos resultados siempre. Este método ha sido especialmente útil en rocas pertenecientes al Precámbrico, ya que el contenido fosilífero es prácticamente nulo, pues el registro paleontológico está ausente en la inmensa mayoría de los afloramientos del mismo: sólo existían seres vivos unicelulares. La aparición de seres vivos pluricelurares al final del Precámbrico sólo es posible detectarla en muy escasos afloramientos, pues estos seres no poseían esqueleto externo. Las condiciones de fosilización de estos animales de cuerpo blando son muy especiales y críticas, por lo que su fosilización se produjo en muy contadas localidades. 

 

De lo anteriormente expuesto, es fácil explicar, el porqué esta escala de tiempos está mejor definida desde que la vida pluricelular con esqueleto externo hizo su aparición en la Tierra. Los exoesqueletos normalmente formados por sustancias minerales o por compuestos orgánicos duros fosilizan bien en condiciones favorables. Así muchos límites han podido establecerse en base a los denominados fósiles guía.

 

 
escala-tiempos-geologicos--time-geologycal-scale-chart1_1.pdf
 
 
 



28 de Octubre de 2009
LA TEORÍA DE LA TECTONICA DE PLACAS LITOSFÉRICAS
GEOLOGÍA | Jose Antonio Díaz  
 
LA TEORÍA DE LA TECTONICA DE PLACAS LITOSFÉRICAS  
Este artículo describe la Teoría de la Tectónica de Placas. Está orientado a facilitar la comprensión de determinados términos geológicos contenidos en la Guía de la Geología de la Provincia de Granada.
 
 
Introducción:

No fue hasta la segunda mitad del siglo XX, cuando se comenzó a investigar los fondos marinos. El desarrollo de nuevas técnicas de prospección geofísica permitió realizar importantes descubrimientos.

 
Una de las primeras tareas desarrolladas, mediante el uso del sonar, fue la de obtener un mapa del relieve de los fondos oceánicos. El resultado fue desconcertante. La inmensa parte de los fondos submarinos se encuentran a gran profundidad, entre 5.000 y 6.000  metros. Pero de vez en cuando, este fondo se elevaba unos 2.000 o 3.000 metros sobre las llanuras abisales, formando una especie de montaña aislada sobre el fondo abisal.  Conforme se fue completando esta cartografía submarina, se observó que estas “montañas”, no estaban aisladas sino que se agrupaban en alineaciones de varios miles de kilómetros de longitud, formando verdaderas cordilleras submarinas, sobre los fondos oceánicos. Como estas cordilleras oceánicas suelen ocupar una posición media en las cuencas oceánicas, con respecto a las líneas de costas continentales, se les denominó Dorsales mesoceánicas y posteriormente se abrevió a Dorsal Oceánica. Una característica curiosa de estas Dorsales oceánicas, es que poseen un valle central, justo en la “cima” de las mismas.  A estos valles se los conoce como valles de fractura o Rift.
 

Un análisis detallado de la morfología de estas Dorsales, llevó al descubrimiento de otras estructuras de gran importancia, las llamadas Fallas Transformantes. Estas son grandes fallas que desplazan el eje o valle central de las Dorsales. En un principio no se supo cuál era el origen y función de estas fallas, por  lo que fueron objeto de intenso estudio y debate.

Otro de los hallazgos fue la presencia de profundas y estrechas fosas marinas, de hasta 11.000 metros de profundidad y que poseen desde cientos a miles de kilómetros de longitud. Estas estructuras también dejaron perplejos a los primeros investigadores del relieve de los fondos oceánicos.


La expansión del Suelo Oceánico:

La piedra angular sobre la que se sustenta la Teoría de la Tectónica de Placas, es la Teoría de la expansión del suelo oceánico. Según esta teoría, el fondo oceánico se expande a partir del eje o Rift de las Dorsales oceánicas. Esto indica que dos puntos situados a ambos lados de la Dorsal se separarán cada vez más conforme avanza el tiempo. Simultáneamente a la expansión del suelo oceánico y para rellenar el hueco dejado en el valle central debe emplazarse roca nueva.

La primera confirmación de esta teoría de la expansión del suelo oceánico, vino de la mano de las prospecciones magnéticas. Las rocas volcánicas e ígneas poseen  minerales susceptibles de orientarse según la dirección del campo magnético terrestre. Cuando la roca se enfría, los minerales se orientan según la dirección magnética del momento, quedando pues fosilizadas como pequeñas brújulas, en el interior de las misma. El hecho es que el campo magnético terrestre se invierte cada pocos millones de años, de forma que el polo magnético Sur, pasa a Norte y viceversa. Aún no conocemos, en profundidad, el mecanismo que produce este curioso fenómeno. Sin embargo, ha sido muy útil para corroborar las primeras hipótesis que sugerían la expansión del suelo oceánico a partir del eje de las Dorsales oceánicas.



De esta forma en el año 1963, se obtuvieron las primeras pruebas en forma de bandas de rocas con polaridad normal (con respecto a la actual posición de los polos) y con polaridad invertida. A través de los años se han podido realizar estupendos y muy precisos mapas de la distribución de la polaridad magnética de las rocas de los fondos oceánicos. De esta forma podemos decir que es en las Dorsales Oceánicas donde se produce la expansión del suelo oceánico y por tanto la creación de la denominada Corteza Oceánica.
 
 
Corteza Continental y Corteza Oceánica:

Los primeros datos sobre la estructura del interior de la Tierra se obtuvieron del análisis de la velocidad de propagación de las ondas sísmicas. Hay un tipo de ondas sísmicas llamadas “P”, que se propagan muy bien en los medios rígidos y bastante peor en los dúctiles o plásticos. El primer cambio importante de la velocidad de propagación de estas ondas, se produce a poca profundidad (con respecto el radio del globo terrestre de 6.731 Km) y produce una reflexión importante de estas ondas. Este límite define la profundidad que alcanza la Corteza terrestre.  Esta es la conocida como discontinuidad de Mohorovicic o simplemente Moho.

Este límite no es uniforme, poseyendo mucha más profundidad bajo los continentes, que bajo los océanos. Mientras en las áreas continentales es de entre 20-40 Km, en los océanos generalmente no sobrepasa los 10. La transición de un área a otra es suave, no presentando saltos bruscos.  Sin embargo, bajo algunas cordilleras, la Moho puede alcanzar profundidades importantes, de hasta 70 Km. Esto es consecuencia de un engrosamiento de la Corteza continental.
 
 
 
Así pues podemos distinguir fácilmente la Corteza continental de la oceánica, por la profundidad a la que se encuentra la Moho. También es posible hacerlo mediante el estudio de las velocidades de propagación de las ondas sísmicas, siendo mucho más homogénea en la Corteza oceánica, que en la continental, ya que está compuesta esencialmente por rocas ígneas. La distribución de velocidades en las áreas continentales es, bastante más compleja, reflejo de la gran variedad de rocas que la componen: sedimentarias, metamórficas e ígneas.


Placas litosféricas:

Inmediatamente debajo de la Moho, se encuentra el llamado Manto terrestre. Está compuesto principalmente por minerales del grupo de los silicatos,  por lo que las ondas sísmicas aumentan de velocidad de propagación bajo la Moho. Pero la característica más singular es que a unos 100-120 Km de profundidad existe una capa de baja velocidad de transmisión de las ondas sísmicas, por lo que debe ser una capa algo plástica y por tanto deformable. Esta capa se llama Astenosfera y marca el límite de lo que se conoce como Litosfera, por lo que esta última incluiría la Corteza terrestre (ya sea continental u oceánica) y parte del Manto superior.


Los límites de las Placas litosféricas:

Ya en la introducción de este artículo se ha dado alguna pista, de dónde se localizan los límites de las Placas litosféricas. Tres son los tipos de límites que puede presentar una Placa litosférica:

  • Límite Constructivo, Divergente o Dorsal Oceánica
  • Límite Destructivo, Convergente o Zona de Subducción
  • Falla Transformante

 

Márgenes Continentales:

Geográficamente hablando, los continentes  se corresponden con las extensiones terrestres elevadas sobre el nivel del mar. Desde principios del Siglo XX, se han ido elaborando hipótesis acerca del origen y la distribución actual de los continentes en el Globo terráqueo. No ha sido hasta el desarrollo de la Teoría de la Tectónica de Placas y el avance de los métodos de prospección geofísica, cuando se ha avanzado firmemente en este terreno.  
Uno de los primeros descubrimientos fue que los continentes no terminan en la línea de costas, sino que se prolongan en la plataforma  continental y más allá en el pie de talud continental.
 

 
Ahora bien, existen situaciones en las que no existe esta plataforma continental, en cambio encontramos profundas fosas, cercanas a la línea de costa. En función de estas características se han definido dos tipos de márgenes continentales:

  • Margen continental pasivo o “Tipo Atlántico”: por haber sido definido en la costa Este de Norteamérica.
 
 
 
En el margen continental pasivo la Corteza continental y la Corteza oceánica permanecen unidas, formando parte de una misma Placa tectónica, compartiendo pues, el Manto litosférico, la transición entre ambas cortezas es gradual mediante la llamada “Corteza de tipo intermedio”, que posee características híbridas. El rasgo distintivo de los márgenes continentales pasivos es la presencia de una Plataforma marina más o menos extensa.

  • Margen continental activo o “Tipo Andino”: por haber sido definido en la costa Oeste de Sudamérica.
 
 
 
Los márgenes continentales activos presentan características muy diferentes de los pasivos. Un rasgo distintivo es la presencia de una profunda y estrecha fosa en el margen continental. En este caso estamos en un margen continental en el que convergen dos placas distintas.  La placa de la derecha sólo posee Corteza oceánica, que al ser algo más densa, se subduce bajo la placa de la izquierda que posee Corteza continental menos densa. Durante este proceso de subducción, los sedimentos y el agua que contienen en sus poros, es introducida hacia el interior del Manto, lo que provoca la fusión de las rocas ígneas que componen la Corteza oceánica y la formación de una cuña sedimentaria en la zona de la fosa, que se conoce como Prisma de acrección. Esta fusión forma una masa magmática que tiende a abrirse paso a través de la Corteza continental, desarrollando una importante actividad volcánica en superficie. Se cree que la subducción se inicia cuando la Corteza oceánica supera los 200 millones de años de antigüedad, pues no se conocen fondos oceánicos más antiguos. Al parecer la Corteza oceánica, se vuelve más frágil, se rompe y se separa de la Corteza continental, a la que permanecía unida, (Ver gráfico del Margen continental pasivo), sumergiéndose inmediatamente bajo la Corteza Continental, formándose de esta manera un nuevo límite de placa, del tipo: Zona de Subducción.
 
 
Mapa Terrestre de las Placas Tectónicas o Litosféricas:

Las placas tectónicas pueden poseer Corteza continental y oceánica a la vez, o sólo Corteza oceánica, como por ejemplo la Placa de Nazca.
 
 
 
El número de Placas puede variar sensiblemente según autores.

Existen áreas de la Tierra, como el Mar Mediterráneo, en donde la complejidad es muy alta, por lo que aún no están totalmente definidas una serie de microplacas que conforman un mosaico verdaderamente confuso, es como un puzzle en el que las piezas están aún pendientes de encontrar un encaje definitivo. Especialmente dificultosa es la interpretación de los datos geofísicos obtenidos en el Mediterráneo Occidental. Aunque es evidente la presencia de la Placa Africana y la Euroasiática, no está nada claro el tipo de límite que comparten. Tampoco está definida la relación de estas dos últimas placas con la Microplaca Mesomediterránea o de Alborán, situada entre ambas. Por lo tanto La Cordillera Bética es una de las más investigadas, en la actualidad. Existe un verdadero interés, a nivel mundial, por conocer la estructura en profundidad y la historia geológica de esta intrincada región geológica.



El movimiento de las Placas litosféricas:

La superficie de la Tierra es finita, por lo que la continua creación de Corteza oceánica a través de las Dorsales oceánicas, ocasiona un problema de espacio que debe ser resuelto con la destrucción de esta Corteza oceánica o bien de la Corteza continental. Sin embargo tal como hemos visto la Corteza continental es menos densa que la oceánica y esta es lo es aún menos el Manto litosférico sobre el que flotan ambos tipos de cortezas terrestres. Así pues la única solución al problema de esta falta de espacio, es la destrucción de la Corteza oceánica en las áreas de subducción, creándose de esta forma Márgenes continentales activos o los llamados Arcos Isla.

Pero ¿cuál es el motor que expande el suelo oceánico y mueve las Placas litosféricas?. No existen evidencias directas de los fenómenos que se desarrollan en el Manto terrestre, no obstante, mediante el análisis de datos geofísicos como la velocidad de la propagación de las ondas sísmicas y las anomalías gravimétricas (la fuerza de la gravedad varía de unos puntos a otros), se han obtenido modelos informáticos que permiten hacernos una idea bastante aproximada de lo que ocurre bajo la Corteza terrestre, sea esta oceánica o continental.
 
 
 
El Manto terrestre no es homogéneo, en algunos puntos es más caliente y en otros puntos es algo más frío, lo que hace que se produzca un lento, pero continuo movimiento de los materiales que lo componen, desde las zonas frías a las calientes y viceversa. Estas son las denominadas corrientes de convección. De esta forma son movidas las Placas litosféricas sobre la superficie del planeta y sus efectos más visibles son  la expansión del suelo oceánico, la subducción de corteza oceánica y la colisión de continentes.
 
 

Las Plumas mantélicas, los Puntos calientes y el origen de los Océanos:

Existe una capa especial en el límite del Núcleo interno y la base del Manto, se trata de la llamada Capa “D”. Se sospecha que es rica en elementos pesados radioactivos, como el Uranio. El calor proporcionado por la desintegración de estos elementos, produce la fusión parcial del Manto en su contacto con el Núcleo interno. Es en esta capa donde se producen las llamadas Plumas mantélicas, que ascienden a través del Manto, generando los llamados Puntos calientes. Estos Puntos calientes son muy importantes, pues si se desarrollan bajo un continente, pueden dar lugar a una futura Dorsal oceánica. Suena extraño, pero es así, los océanos nacen en el interior de las masas continentales. Los puntos calientes permanecen fijos (con respecto al centro del Globo terráqueo) durante mucho tiempo, de decenas a centenares de millones de años. En el caso de que el punto caliente se sitúe bajo la Corteza oceánica, da lugar a la formación de islas que se elevan varios miles de metros sobre el fondo marino, tal es el caso, por ejemplo, de las Islas Hawai. Veamos como los océanos se generan en el interior de los continentes.
 
 
1.    En una primera fase se produce una tumefacción o abombamiento de la superficie terrestre, que eleva esta área varios miles de metros sobre el nivel del mar, producida por el ascenso de una Pluma mantélica.
2.    La fase anterior termina con la formación de una serie de fallas, que liberan parte de la tensión que soporta la Corteza continental. En el valle central o Rift, se instalan ríos y lagos, como hoy puede observarse a lo largo de los Rift-Valleys africanos. El material caliente de la Pluma mantélica accede en gran cantidad a la superficie, formándose alineaciones volcánicas, más o menos continuas, de miles de kilómetros de longitud. Aún no existe una Corteza oceánica típica, sino una Corteza denominada intermedia, que presenta características híbridas entre la continental y la oceánica.
3.    El empuje de los materiales volcánicos que van accediendo a través de Rift hace que las dos masas continentales se separen definitivamente. Entremedias se instala un mar cerrado y alargado, con poca circulación de agua. Ya existe una típica Corteza oceánica. En este estadio se encuentra el Mar Rojo.
 
 
 
4.    Conforme pasan los millones de años, este mar se va ensanchando hasta que se instala un verdadero océano. Los bordes de los continentes que quedan a ambos lados del océano, ya adquieren la morfología típica de Margen continental, tipo atlántico o pasivo. Este es el estado en que se encuentra el Océano Atlántico.
5.    Los continentes podrían seguir separándose indefinidamente, sin embargo, al llegar a los 180-200 millones de años, de iniciarse la formación de la Corteza oceánica, esta alcanza una densidad y rigidez que hace que se fracture, se separe del margen continental y descienda bajo el continente, siendo finalmente consumida por el Manto litosférico. El arrastre de sedimentos marinos y agua junto con la Corteza oceánica hacia el interior del Manto facilita la fusión de esta, dando lugar a magmas que se abren paso hacia la superficie, a favor de fracturas e impulsados por la presión del vapor de agua y otros gases. En superficie las estructuras típicas son los volcanes, fumarolas, géiseres, etc. De esta forma se originan los Márges continentales tipo andino o activos. Los orógenos así formados también son conocidos como Cordilleras de tipo andino.
 
 
 
 
 
La colisión entre continentes: la formación de Cordilleras tipo Himalayo o Alpino.
 
 
Cuando la Corteza oceánica que está siendo consumida en un Margen continental activo lleva tras de sí una Corteza continental, se producirá inevitablemente una colisión entre ambos continentes. Este proceso producirá orógenos llamados de colisión o tipo himalayo o también de tipo alpino.
 
Como vemos en el siguiente gráfico la India se encontraba hace 70 millones de años en medio del Océano Índico. La India se desgajó de la Placa africana mediante un proceso de rifting, ya descrito en el apartado anterior. Esta expansión del suelo oceánico empujó a la Placa India hasta su choque con la Placa Euroasiática, hace unos 20 millones años, no habiendo concluido aún este proceso. Evidentemente el borde de la Placa Eurosiberiana ha funcionado, durante decenas de millones de años, como un Margen continental activo o de tipo andino, por lo que en el mismo existió una cordillera del mismo tipo.
 
 
 
Conforme los continentes se van aproximando, los sedimentos depositados en los fondos oceánicos van siendo comprimidos en el borde del margen activo. Parte de estos sedimentos son arrastrados, junto con agua marina, durante la subducción de la placa oceánica. Esto favorece la fusión de la Corteza oceánica que se hunde bajo el Manto litosférico. De esta forma se producen magmas que ascienden, llegando a la  superficie terrestre dando lugar a la presencia de volcanes.

Llega un momento en que la Corteza oceánica se consume por completo y el océano desaparece. Los sedimentos oceánicos y las rocas sedimentarias localizadas en los márgenes continentales son fuertemente deformados, comenzando la elevación de la cordillera. Algunas porciones de la Corteza oceánica quedan “pellizcadas”, entre las rocas de ambos continentes. Es lo que se conoce como zona de sutura o de “melange” (por la mezcla de rocas procedentes de la Corteza continental y la oceánica).

Esta suma de masas continentales, produce un engrosamiento de Corteza continental. En este tipo de orógenos se encuentran los mayores espesores de la Corteza terrestre de hasta 70 Km de profundidad. Ejemplos de Cordilleras de colisión, son el Himalaya, los Alpes o los Apalaches en Norteamérica.

 
Los Arcos Isla:
 
Si la ruptura de la Corteza oceánica se produce en el fondo marino, entonces lo que ocurre es que se forma un nuevo límite placa, del tipo subducción, es decir, una placa se introduce en el Manto bajo la otra. Al igual que ocurre en los márgenes activos, esta litosfera oceánica se va consumiendo por el efecto del calor y la presión. Como el plano de subducción es inclinado, el vulcanismo asociado a la fusión de la Corteza oceánica se manifiesta a cierta distancia de las fosas marinas.
 

 
 
Las fosas oceánicas marcan en superficie, el límite entre placas. Son las depresiones más profundas de la Tierra, superando en algunos casos los 10 Km de profundidad. Ejemplos de Arcos Isla, son el archipiélago japonés, las Islas aleutianas, las Antillas del Mar Caribe, etc.
 
 

Consecuencias: Vulcanismo, sismología.

La distribución de volcanes y focos sísmicos entorno al Océano Pacífico, formando una especie de cinturón de fuego y terremotos, siempre ha llamado la atención de la comunidad científica. Hasta el desarrollo de la Teoría de la Tectónica de Placas litosféricas, no ha existido un modelo global que pudiera explicar razonablemente bien esta peculiaridad de nuestro planeta. Así los en los Márgenes continentales activos y los Arcos Isla se concentran los sismos y son las áreas terrestres con mayor densidad de focos sísmicos, consecuencia del roce entre placas que se subducen.
 
 
 
Otras áreas sísmicamente activas son las Dorsales oceánicas, si bien la intensidad de los terremotos es menor. Sin embargo, las fallas transformantes sí que pueden presentar terremotos de gran intensidad, en especial cuando estas penetran en la Corteza continental, como es el caso del Oeste norteamericano (Los Ángeles, San Francisco), la región de Anatolia (Turquía) y la denominada Falla de las Azores, que desaparece bajo el Mar del Alborán (entre la Península Ibérica y el Norte de África).
 
 
 
La Tectónica de Placas en el Ámbito de la Cordillera Bética:
 

La Cordillera Bética, junto con el Mar del Alborán,  son en la actualidad unas de las áreas del Planeta que mayor interés geológico presenta para los científicos. El hecho es que aún no hay un modelo definitivo para la formación de esta cordillera y mucho menos de la Tectónica de placas de la región. Existen fuertes divergencias entre los distintos autores, existiendo numerosos modelos para la formación de este orógeno.
 
 

Este apartado se verá en profundidad y toda su complejidad en la descripción de la historia geológica de las Zonas Internas de la cordillera. Por ahora adelantaremos aquellos aspectos en los que los geólogos y geofísicos están de acuerdo:
 
1.    Al menos están implicadas tres unidades litosféricas: La Placa Euroasiática (representada por la Península Ibérica), La Placa Africana y por último la antiguamente denominada Microplaca de Alborán ahora llamada Placa Mesomediterránea.

2.    Que la convergencia entre estas tres placas se remonta como mínimo al Oligoceno hace unos  34 millones de años.

3.    La Cordillera Bética es un orógeno de tipo Alpino, lo que implica la colisión de dos áreas continentales.

4.    El Mar de Alborán no posee Corteza oceánica. El fondo de esta área marina es netamente continental, si bien, unos 150 Km al Este del Cabo de Gata (Almería) existe ya un fondo marino con Corteza oceánica reconocible como tal.

5.    La existencia de focos sísmicos profundos la bajo Cordillera Bética y el Mar de Alborán son indicadores de un Manto litosférico anómalo. Por ahora de confusa y diversa interpretación.

6.    La expansión del suelo oceánico en las Cuencas Argelo-Balear y Liguro-Provenzal está relacionada con la colisión de las tres placas litosféricas ya referidas.
 
 
 
 
 



28 de Octubre de 2009
Introducción a la Geología de la provincia de Granada
GEOLOGÍA | Jose Antonio Díaz  
 
Introducción a la Geología de la provincia de Granada  
En este Capítulo se identifican las distintas unidades geológicas que integran la Provincia de Granada.

Se define la Cordillera Bética, con sus sistemas montañosos y cuencas actuales. 

 
La gran complejidad geológica es una de las particularidades que se manifiestan en la tortuosa orografía, variada climatología y diversidad de suelos de la provincia de Granada. Estas cualidades originan un mosaico de hábitats que interviene decisivamente en la riqueza de la biodiversidad presente en la provincia. Desde ambientes marinos, hasta alpinos, pasando por bosques mixtos y tierras baldías o bad-lands, se suceden sin solución de continuidad en escasas decenas de kilómetros.

Para poder tener una interpretación correcta y conocer la historia que ha llevado a esta complejidad biológica, se hace necesario el conocer los procesos geológicos que han contribuido de forma decisiva en la configuración del medio ambiente que observamos hoy día.
 
Algunos procesos geológicos los observamos hoy día, como es el caso de la meteorización por efecto de la lluvia, el viento, etc. Pero aquellos que han influido decisivamente son los que desencadenan los orógenos o cordilleras. Estos procesos escapan un poco a nuestra comprensión ya que la escala temporal en la que se desarrollan, hace imposible que podamos contemplarlos “en directo”. Estamos hablando de períodos de tiempo que abarcan desde los pocos millones de años hasta las decenas y centenas de millones de años (m. a.).

A pesar de estas importantes limitaciones, los geólogos han podido desarrollar técnicas que son capaces de extraer parte de la información. Buena parte de los procesos orogénicos quedan registrados de una u otra forma en las rocas y lo que es más importante podemos datar algunos de estos registros, de forma que se pueda ordenar la secuencia de acontecimientos que se han producido.


La Cordillera Bética:

La Cordillera Bética es una alineación montañosa que recorre gran parte de Andalucía, de Este a Oeste, desde el Arco de Gibraltar se prolonga por la Comunidad de Murcia y el Sur de la de Valencia (Alicante); y desde aquí hasta las Islas Baleares. Al Norte queda limitada por Sierra Morena, la Meseta castellana y la Cordillera Ibérica. Al Sur se prolonga hasta su contacto con el Mar Mediterráneo.

 
Las Cordilleras Béticas son consecuencia de los plegamientos alpinos que se produjeron en el Mediterráneo occidental durante el Cenozóico, desde hace 65 millones de años hasta la actualidad. Aunque separada por el Mar de Alborán, la Cordillera Bética, tiene su prolongación geológica en los sistemas montañosos del Rfit, Tell y Kabilias del Norte de África, Sicilia y parte de la Calabria, en Italia, con las que comparte historia y materiales similares.
 
 
 
Los geógrafos distinguen las siguientes áreas dentro de la Cordillera Bética:

  • El Sistema Prebético: formado por las sierras Limítrofes entre Granada y Jaén, prolongándose hasta el Cabo de la Nao, en Alicante. Parece ser que se prolonga en la Isla balear de Ibiza.
  • El Sistema Subbético: Se sitúa inmediatamente al Sur del anterior sistema, extendiéndose desde el Noroeste de la provincia de Cádiz, el Sur de Córdoba y Jaén, el Norte de Granada, finaliza al Sur de la Provincia de Alicante. También comprende parte de las Islas Baleares.
  • El Sistema Penibético: comprende las sierras que forman el núcleo de la Cordillera Bética, locaizadas al Sur del Sistema anterior y limitado por el Mar de Alborán. Comprende parte de las provincias de Cádiz, Málaga, Granada y Almería.
  • El Surco Intrabético: situado entre los Sistemas Subbético y Penibético, está formado por la unión de varias depresiones o Cuencas neógeno-cuaternarias.


 
La provincia de Granada ocupa una posición central y por tanto privilegiada, en la Cordillera Bética. Están presentes todos los sistemas montañosos y el surco intrabético. Es por esta causa que nuestra provincia es un lugar de especial interés geológico, ya que es posible observar el perfil o corte geológico completo de la cordillera.

El principal relieve de la provincia de Granada y la Península Ibérica es Sierra Nevada y su pico más alto el Mulhacén con sus 3.482 msnm, pertenece al Sistema Penibético. Las sierras que lo componen poseen una orientación aproximadamente Este-Oeste y están compuestas por dos tipos básicos de rocas metamórficas: las silíceas (especialmente esquistos, cuarcitas y filitas) y carbonatadas (dolomías y mármoles), cuya antigüedad está comprendida entre los 205 y más de 500 m.a.
 
 
 
La principal característica del Sistema Penibético es la ausencia de depósito sedimentario y por tanto de rocas entre el final del Triásico (200 m.a.) y el inicio del relleno de las depresiones que se puede datar en 14,8 m.a., al inicio del Serravalliense superior. Estamos ante una laguna estratigráfica de gran recorrido temporal y cuya duración es aproximadamente de 190 m.a.   

Las sierras subbéticas y prebéticas tienen altitudes más modestas, si bien, de hasta 2.348 msnm en La Sagra. Las componen rocas sedimentarias; principalmente son calizas y margocalizas (calizas arcillosas) de edad mesozoica y cenozóica presentando una buena continuidad desde el Triásico (205 m.a.) hasta la actualidad. No obstante es muy difícil encontrar afloramientos que muestren una columna estratigráfica completa. Esto es debido al fuerte plegamiento y fracturación que han sufrido las rocas, lo que ha ocasionado la fragmentación en grandes bloques que forman las distintas sierras existentes en el Norte de la provincia. Aunque no llegan a ser visibles materiales más antiguos del Triásico, estos están ahí a la espera que la erosión avance hacia rocas más profundas.



Unidades Presentes en la Cordillera Bética:

La comprensión de lo que representa la Cordillera Bética sería imposible sin analizar en detalle la Geología de la Provincia de Granada. Están presentes todas las zonas y complejos que la componen. Si bien las Unidades del Campo de Gibraltar y el Complejo Maláguide y el Dorsalino poseen poca extensión.

Las rocas más internas, más cercanas al núcleo de la Cordillera se agrupan en las llamadas Zonas Internas, aquellas que quedan en el borde del Orógeno Bético, se conocen como Zonas Externas. Finalmente existen una serie de rocas que se sitúan entre ambas zonas, son las denominadas Unidades Frontales. A partir de aquí se hacen una serie de subdivisiones, que pueden diferir según los autores consultados. Especialmente confusa es la nomenclatura de las unidades de las Zonas Internas y las Unidades Frontales.

Divisiones de las diferentes Zonas:

Zonas Externas:

•    Zona Prebética o simplemente Prebético
•    Zona Subbética o simplemente Subbético.
 
Zonas Internas:

•    Complejo Maláguide o simplemente Maláguide
•    Complejo Alpujárride o simplemente Alpujárride
•    Complejo Nevado-Filábride o simplemente Nevado-Filábride

Entre ambas zonas existen una serie rocas que pueden ser asimiladas a las Zonas Externas o Internas. En este caso hablaremos de:

•    Complejo Dorsalino o Unidades Frontales, que incluirían la denominada Dorsal bética y según ciertos autores, a el Complejo de Gibraltar o también llamadas Unidades alóctonas del Campo de Gibraltar. Este último complejo apenas si aflora en nuestra provincia, tanto que ha pasado largo tiempo sin que hayan sido identificadas. Su conexión con otras unidades y complejos es poco evidente por ser ínfima su extensión, poco podremos hablar sobre ellas. Se ha considerado su inclusión dentro de las Zonas Internas, pues al parecer las rocas que componen el Complejo Dorsalino, no se depositaron en el Margen continental de tipo pasivo de la Península Ibérica.

 

Cada una de estas Zonas y Complejos pueden ser descompuestos a su vez en otras Unidades, cuya historia geológica individualizada, será tratada en los artículos correspondientes.

Finalmente existen unos materiales que se depositaron durante y después de la elevación de la Cordillera Bética, son los mal llamados Materiales Postorogénicos, ya que algunos se sedimentaron durante la formación de la cordillera y por lo tanto serían sinorogénicos. Por lo tanto el tratamiento de estos materiales, será especial, lo haremos desde el punto de vista paleogeográfico, por ello se hablará de los materiales que rellenan las Cuencas Neógeno-Cuaternarias.

Siguiendo este esquema se va a describir la geología de la Provincia de Granada. No es posible hacerlo de otra forma, la gran variedad de materiales presentes, su historia, la fragmentación de los afloramientos de los mismos y la complejidad de las estructuras geológicas a las que están asociados, es tal, que aún no existe un modelo geológico de consenso entre los geólogos y geofísicos que actualmente estudian la Cordillera Bética.  

No obstante conocemos muchos datos interesantes y que nos permiten hacer una buena reconstrucción de la historia del Prebético y el Subbético. También se han llevado a cabo importantes avances en la definición de la estructura  y significado de la ubicación de los Complejos de las Zonas Internas. Especialmente interesantes son los perfiles o cortes geológicos profundos de la Cordillera Bética, publicados recientemente (2004-2007) por diversos autores. Por ello dedicaremos un capítulo en exclusiva a la orogénesis o formación de la Cordillera Bética.

Los materiales más antiguos, reconocidos por la comunidad científica, son del Complejo Maláguide, de edad paleozóica y pertenecen al Silúrico, poseyendo por lo tanto, más de 410 millones de años. Aunque no hay evidencias paleontológicas (fósiles) que testimonien esta edad, estas rocas son idénticas a los de otras localidades de la provincia de Málaga donde si han podido ser datadas. No obstante, apenas existe duda de que los materiales más antiguos de la provincia se encuentran en la Sierra de Baza y Sierra Nevada. Serían las rocas basales del Complejo Nevado-Filábride. La ausencia de fósiles, debido al metamorfismo que han sufrido las rocas, es un gran inconveniente para datar la edad de las rocas, sólo conocemos su edad relativa, por la posición que ocupan dentro de las series estratigráficas. Sólo podemos decir que unas rocas son más antiguas que otras, pero no establecer exactamente cuánto más antiguas.

La complejidad de la “jerga geológica”, es tal, que ha motivado el que apoyemos los textos con multitud de gráficos, otros artículos y las definiciones contenidas en el Glosario Geológico, que ya estaba puesto en marcha por Ángel Luis Esteban, responsable de la sección de Geología de www.granadanatural.com .
 
Para el seguimiento de los tiempos geológicos hemos construido una Escala de Tiempos Geológicos que puede ser de utilidad para el lector no familiarizado, se accede a la descarga pulsando el siguiente enlace:
 

 

ARTÍCULOS PUBLICADOS DE LA SERIE GEOLOGÍA DE GRANADA
 
 
 

 
 
 
 
 



24 de Enero de 2009
La mineria en la provincia de Granada
GEOLOGÍA | Ángel Luis Esteban  
 
Complejo minero abandonado. Mina de Santa Constanza (Jéres del Marquesado)  

La minería de nuestra provincia ha conocido diversas épocas de esplendor que motivaron el progreso socioeconómico de aquellas zonas donde se encontraba la explotación, como por ejemplo la Comarca de Guadix con las minas de hierro de Alquife o la zona de Las Gabias y la Malaha con la explotación de estroncio del Cerro de Monte Vives. Pero también ha vivido etapas de decadencia consecuencia, fundamentalmente,  de un cúmulo de factores económicos y políticos.

Actualmente, las explotaciones mineras de nuestra provincia se centran en la explotación de estroncio (Sr) de las minas de Escúzar y, en la extracción de rocas industriales como el yeso, dolomías, mármoles o calizas, de numerosas canteras esparcidas por toda la geografía granadina.

Pie de foto: Vista panorámica de la Mina de Santa Constanza (Jérez del Marquesado). Cesó su actividad en 1955 siendo una de las minas mas importantes de cobre (Cu) de toda la Península.
Podemos observar, en la parte central, el castillete del "pozo Josefina", principal via de acceso y de extracción de la mina; parte de las escombreras e instalaciones mineras entre las que destaca la fábrica de fundición y la planta de tratamiento del metal (cobre e hierro).

HISTORIA DE LA MINERIA GRANADINA:

  • Las primeras explotaciones mineras de la Provincia de Granada que se conocen, datan de la época de los fenicios, concretamente nos referimos a las minas de plomo (Pb) de Sierra de Lujar, que siguieron explotándose posteriormente por cartagineses y romanos.
  • Precisamente, de esta última época, son también las explotaciones mineras de plomo de la Sierra de la Contraviesa asi como, la explotación de los aluviones auríferos de los ríos Darro y Genil: El procedimiento utilizado para el beneficio de estos aluviones consistía en la perforación del terreno en múltiples direcciones para provocar su desprendimiento mediante la descarga de enormes volúmenes de agua, que al drenar, producían una clasificación de los derrubios previa al tratamiento de lavado y recuperación del oro (Au).
  • Durante la época de la dominación árabe, en la que no existen apenas referencias sobre las explotaciones  mineras, son de mencionar las extracciones de antimonio en las proximidades de la Sierra de Baza, de cinabrio cerca de Salobreña, de cobre y plata en diferentes explotaciones de las Alpujarras, pero fundamentalmente, de los depósitos auríferos del rio Genil, sobre cuyas terrazas aun día es posible reconocer los vestigios de explotaciones mineras y de lavaderos cerca de la Alhambra y de la localidad de Lancha de Cenes, donde se pueden encontrar restos de antiguos canales y acueductos para el suministro de agua a los centros mineros.
  • Ya durante el reinado en Granada de los Reyes Católicos y hasta bien entrado el siglo XVI, se continuó explotando el oro de nuestros depósitos aluviales, a la vez que se otorgaron, mediante Reales Ordenes, bastantes concesiones mineras.
    A mediados del siglo XVI, se liberalizan las explotaciones mineras, promulgándose el 10 de enero de 1559 una Pragmática (verdadera Ley de Minas), por la que se declaraban caducas todas las concesiones pero estableciéndose un modo de beneficiar las minas obligando a asentar las mismas en un Registro General de Minas.
    Consecuencia de la aplicación inmediata de esta "Ley de minas", fue la solicitud en pocos años de un gran número de registros mineros, lo que obligó a la promulgación de las famosas ordenanzas de Felipe II en 1584, que rigieron cerca de dos siglos y medio. Producto de estas leyes se conceden bastantes actividades mineras en las Alpujarras granadinas, Sierra Nevada (Cu-Ag), Sierra de la Contraviesa (Fe) y Sierra de Baza (Pb).
  • A mediados del Siglo XVII, son registradas las minas de plata y otros metales en Güejar Sierra y las minas de Pb, Cu y Ag de Capileira, pero comienza un periodo de decadencia en la minería española, ya que se van a explotar yacimientos y recursos minerales  en Sudamérica en vez de los españoles. Con esta situación se termina este Siglo.
  • El Siglo XVIII no produce grandes cambios, al menos  en el primer tercio del siglo,  respecto al siglo XVII en cuanto a reactivación de la minería se refiere. Varios hechos van a propiciar un lento despegue de la minería a partir de entonces: por un lado, el empleo de la pólvora en las labores de arranque del material; el mejor conocimiento y aprovechamiento de los recursos mineros con la implantación de la enseñanza oficial de esta materia y finalmente,  la llegada de la máquina de vapor. En lo que respecta a las explotaciones mineras de la provincia, siguen explotándose los criaderos de plomo de la Sirra de Lujar y Sierra de Baza.
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    Pie de foto: Escombreras procedentes de indicios mineros en Sierra Lújar.

    •  El Siglo XIX comienza con más de lo mismo: Crisis en el sector minero por la Guerra de la Independencia, Crisis económica, epidemias de cólera, emigración a Sudamérica, etc. Un hecho definitivo va a propiciar el despegue de la minería española y por ende andaluza hacia mitad del siglo: LA IMPLANTACION DEL FERROCARRIL.
    • El siglo XIX comienza en nuestra provincia con pequeñas explotaciones de oro, plata, hierro, azufre y amianto. Hacia mitad del Siglo XIX, se explotan algunos criaderos nuevos  de plomo en la Sierra de Lujar, en los términos de Orgiva y Velez Benaudalla; en la Sierra de la Contraviesa, término de Turón y en la Sierra de Baza. También se explotaba cobre en la "Mina de Santa Constanza", en término municipal de Jérez del Marquesado y cobre, plata e hierro en todo el distrito minero del Marquesado, teniendo concesiones mineras Lanteira y Aldeire.

      La Mina de Santa Constanza cesaría su actividad en 1955, despues de haberse extraido calcopirita y otros sulfuros de cobre durante casi un siglo, con unas leyes bastante interesantes de Cu, en torno al 3%. Como dato curioso, decir que de estas minas se extrajo el cobre necesario para fabricar las primeras pesetas ( moneda anterior a la entrada del euro) despues de la guerra Civil española.

      En el distrito de Sierra Nevada se trabaja en diversas minas de hierro, cobre y plomo argentíferos, en  minas del Llamado Barranco de San Juan, en término de Guejar Sierra. En 1856 por Real Orden se encomendó el levantamiento del Plano topográfico y minero de esta zona, reconociéndose más de 20 filones mineralizados.

      En la comarca de las Alpujarras, en término de Capileira diversas compañías mineras explotaron los yacimientos de plomo argentífero, destacando la Mina Nena, única donde llegó a plantearse una explotación racional. También, por la misma época se empezaron a explotar minas de cobre argentífero en términos de Bubión, Pitres, Trevelez, Carataunas y  Lanjarón.

      En la vertiente septentrional de Sierra Nevada, en términos de Quentar y La Peza, se encontraban activas pequeñas minas de plomo en calizas de edad triásica, siendo la mina más destacada e importante la denominada Mina Matilde.
      También es de destacar la presencia de Cinabrio en Albuñol, Dólar y La Calahorra y en Almegijar, Cástaras, Nieles, Juviles, Berchules, Timar, Lobras y Nieles, así como en otras localidades del Marquesado del Cenete.

      Pie de foto: Esfalerita o Blenda acaramelada (antigua denominación), en matriz dolómitica, extraída del Cerro del Toro de Motril.


      En cuanto a la explotación de los aluviones auríferos de la Vega de Granada, concretamente en los de los ríos Darro y Genil, hacia 1850, surge nuevamente un interés inusitado sobre los mismo llevándose a cabo diferentes intentos de explotación sobre lo que llegó a denominarse como la "California Granadina", solicitándose multitud de registros sobre los "terrenos rojizos" de la colina de la Alambra, Huetor Vega, Dilar y el mismo pie de Sierra Nevada.

      Entre mediados y finales del siglo XIX se ponen en marcha pequeñas trabajadas de plomo y cobre en la Sierra de Cázulas, en  términos de Molvizar y Motril, a consecuencia de las cuales se detectaron contenidos apreciables de Cobalto (Co) y Niquel (Ni).También, en municipios como Guajares y Albuñuelas se intentan explotar indicios mineros de Calaminas (Zn), así como en Motril, en la conocida Mina Pepita (1875).

    • En el primer tercio del siglo XX, se produce una gran demanda de los recursos minerales por parte de Europa, sobre todo en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, básicamente en plomo, hierro y cobre. En la provincia de Granada, durante la década de 1810, se explotaron diferentes criaderos de Pb, ya explotados anteriormente, pero esta vez para obtener molibdeno, destacando las explotaciones de toda la Sierra de las Albuñuelas repartidas entre este término municipal y el de Saleres. En 1918 se constituye la Sociedad Wulfenitas del Padul y Dilar que en ese mismo año se fusiona con la Sociedad Minera del Valle de Lecrín, para acometer la explotación de diversas minas en la zona de las Albuñuelas. En Velez Benaudalla también se explotó la "Mina Recompensa" en busca de Wulfenita.

      Pie de foto: Vista general de la denominada "Mina Pepita", en el Cerro del Toro de la localidad de Motril. De ella se extrajeron bastantes toneladas de lo que en minería se conoce como calaminas, o minerales de cinc (Zn).


      En las minas de plomo de Güejar Sierra, Quentar (Minas del Madroñal) y La Peza, también se reconoció la presencia de wulfenita en cantidades considerables, iniciándose entonces el beneficio del Molibdeno, así como del vanadio, al menos durante una decena de años.

      También en este decenio, se explotaron las minas de plomo (Minas del Molinillo) de Huetor Santillán, donde coexistían mineralizaciones de galena y otros sulfuros de cobre (las labores de extracción llegaron a alcanzar los 100 metros de profundidad).

      En la Sierra de Lujar, entre 1908 y 1920, se continuó con la actividad de las minas de plomo (ya explotadas en el siglo anterior) de Órgiva y Velez de Benaudalla, destacando los criaderos denominados Los Carriles, El Guano y Mina Grande, de los que se obtuvieron algo mas de 60 toneladas de mineral de plomo.

      Los yacimientos de cinabrio de las Alpujarras, distribuidos entre los términos de Castaras, Lobras, Tímar, Jubiles y Nieles; también siguieron en explotación.

      Otras pequeñas actividades mineras en el primer tercio del siglo XX, se dieron en Torvizcón (Cu), Motril  y Alhama de Granada (Zn), oro (Ugijar), Busquistar (Minas de hierro del Conjuro), Minas de hierro en la Sierra de Baza como las minas del Tesorero y de Hernán Cortés, Hueneja (Fe/Cu). Además durante el primer decenio del siglo se efectuaron pequeñas explotaciones sobre los yacimientos de azufre de Benamaurel.

      Ah, y por supuesto, bajo las Sociedades The Alquife mines and Railway y William Baird Mining, primeramente, y después por la Compañía Andaluza de Minas y los Altos Hornos de Vizcaya; se empezó a explotar a un ritmo importante las Minas de hierro de Alquife.

      Pie de foto: Bocamina de una de las numerosas explotaciones de plomo que existen en la Sierra de Lújar. Esta está concretamente en la localidad de Vélez Benaudalla. Las minas de plomo de Sierra Lújar ya fueron explotadas en época de fenicios, cartagineses y romanos. En los últimos tiempos, se han seguido indicios de molibdeno en bastantes de las minas ya explotadas y en otras nuevas.

    • Después del primer tercio del siglo XX, se produce un periodo crítico en la actividad minera no solo de nuestra provincia, sino del país en general. Todo ello consecuencia de la Primera Guerra Mundial, de la crisis económica de 1929 y como no, de la Guerra Civil española. Ello conlleva a que un buen número de las  empresas extranjeras que se habían establecido  al amparo de la Ley de Minas de 1868, abandonen toda actividad extractiva y se marchen de nuestro país.

      Con la creación en 1941 del Instituto Nacional de Industria, se reactiva ligeramente la actividad minera en nuestro país y obviamente en la provincia granadina. Se retoman las labores de explotación de los criaderos de plomo de la Contraviesa y Sierra de Lujar, se continúa la explotación del hierro en minas de Alquife y Minas del Conjuro.

      Hacia la década de los setenta comienza ha explotarse el Cerro de Montevives por Mina Aurora, constituyendo uno de los yacimientos de Sr más ricos de el mundo. Tambien empezó la explotación de las calaminas en el Cerro del Toro de Motril.

    BREVE DESCRIPCION DE LOS PRINCIPALES YACIMIENTOS DE NUESTRA PROVINCIA


    • MINAS  DE HIERRO DE ALQUIFE: Las Minas de Alquife, se sitúan en la Comarca de Guadix, en la llanura aluvial denominada del Marquesado del Cenete, a una altura media de 1.160 metros, delimitada por Sierra Nevada (al sur) y la Sierra de Baza ( al norte). Comprende los términos municipales de Alquife y la Calahorra.

      Los primeros trabajos mineros datan de principios del siglo XX: El grupo minero- siderúrgico inglés Alquife Mines & Railway Co Ltd comenzó las explotaciones bajo el cerro de Alquife y los terrenos colindantes con él por el Norte. En el cerro de Alquife las tareas de laboreo consistieron en la combinación de trabajos subterráneos y desmonte, sin necesidad de desagüe y gran ahorro de entibaciones y rellenos como consecuencia de la dureza y consistencia de la roca de caja. Sin embargo, en la llanura, al norte del cerro, la mineralización aunque mas voluminosa y uniforme, presentaba el inconveniente de estar sepultada por aluviales de hasta 160 metros de espesor, a la vez que el nivel freático se situaba a una profundidad de 120 m (cota media de 1045 metros), lo que hizo que la explotación fuese subterránea pero a un elevado coste.

      Pie de foto: Estado actual de las minas de Alquife después del cese de las actividades de extracción del mineral de hierro, allá en el año 1996. Como se puede observar la mina ha quedado totalmente cubierta por el agua, que se encuentra a una cota de -120 m, aproximadamente, de la superficie. Hasta el cese de la extracción mineral y durante mas de 30 años, se postuló como el principal centro productor de hierro en España, superando con creces durante este tiempo, la producción de las famosas minas de hierro vizcaínas.


      En 1929 la Compañía Andaluza de Minas adquiere la explotación de las minas de Alquife, lo que supuso un cambio radical en la explotación de los recursos de hierro: Se hizo una explotación a la americana, esto es, una explotación a cielo abierto. Se optó por un laboreo mixto en el que se combinaba el desmonte progresivo y la explotación a cielo abierto del núcleo del yacimiento con trabajos subterráneos en los paquetes mas aislados. Esto hizo que en 1965  se consiguiera producir más mineral de hierro que las minas del país vasco, de forma tal que en 1984 de las minas de Alquife ya habían salido mas toneladas de hierro que de ninguna de  las minas que fueron jamás explotadas en nuestro país.

      A partir de aquí, la explotación entra en un periodo de crisis consecuencia de la caída de la demanda interna, la depreciación del dólar y los elevados costes del transporte del mineral al embarcadero de Almeria y los de bombeo del agua, lo que se tradujo en que finalmente, en 1996 cesaran definitivamente los trabajos de extracción.

      El yacimiento esta formado por masas irregulares de oxidos y oxihidróxidos de hierro en matriz de mármoles calcíticos y dolomíticos, todo ello recubierto de un potente paquete de aluviones. En la parte inferior e intermedia del yacimiento predomina la goetita mientras que en la parte media y alta predomina el hematites.La riqueza en hierro del yacimiento oscila entre el 50 % y el 60 % siendo la media del 54%. De esta explotación también se puede obtener el manganeso bajo la forma mineral de pirolusita, creciendo los valores de este mineral desde la zona de la goetita hasta la del hematites.

      Pie de foto: Una de las innumerables maquinas que han quedado abandonadas a su suerte dentro del complejo minero de Alquife. Se trataría de una cinta transportadora que apilaría el material fino proveniente de las plantas de triturado del mineral. De aquí, posiblemente sería transportado hacia las tolvas de carga de los trenes que se dirigían al puerto de Almería.


    • MINAS DE ESTRONCIO DE MONTEVIVES: El yacimiento de estroncio de Montevives se encuentra en plena depresión de Granada, a unos 11 kms al SW de Granada capital, entre las poblaciones de Las Gabias y La Malaha y ha constituido sin duda alguna el yacimiento de estroncio más importante de España y Europa, por su elevada riqueza.
      La asociación mineralógica del yacimiento de Montevives es bastante sencilla pues se reduce a la existencia de celestina, estroncianita, calcita, dolomita y yeso. La mineralización de estroncio del yacimiento, básicamente celestina,  adopta una morfología estratiforme, pudiendo alcanzar espesores de hasta 20 metros. La celestina se presenta bajo dos formas diferentes; en forma de agregados cristalinos de tamaño submicroscópico, lo que confiere al mineral un aspecto masivo; o bien, formando geodas o rellenando pequeñas fisuras o diaclasas, donde se muestra en forma de cristales prismáticos o tabulares.

      Pie de foto: Vista panorámica de la explotación a cielo abierto de mineral de estroncio del Cerro de Monte Vives. Se ha explotado como mineral mayoritario la celestina.


      La riqueza en estroncio del yacimiento es excelente. Se ha estimado una ley media del 90,75% de SO4Sr.
      La genesis de este yacimiento se cree es de origen sedimentario en régimen lacustre, con un aporte adicional continuo de estroncio procedente de los materiales del entorno. Dada la riqueza en celestina, se supone que el medio de formación en que se produjo la precipitación hubo de ser rico en iones sulfato y estroncio y en menor cantidad en, carbonatos, calcio y magnesio. Así se explicaría la escasa presencia de estroncianita (carbonato de estroncio) por la pobreza en carbonatos en el medio y, por tanto, la abundancia de celestina.

      El yacimiento de Montevives en la actualidad está abandonado. Las extracciones de estroncio se han trasladado al término municipal de Escuzar, a unos 25 km de la capital a las minas del mismo nombre.

    • MINAS DE HIERRO DEL CONJURO: Las minas de hierro del Conjuro se encuentran ubicadas en la vertiente sur de Sierra Nevada, entre los términos municipales de Busquistar, Cástaras y Almegijar.

      Las Minas del Conjuro alcanzaron su mayor desarrollo durante los años 1954 a 1973, hasta llegar a su total agotamiento, siendo después de Alquife, el yacimiento de hierro más importante de los que afloran a lo largo de Sierra Nevada. La mina propiamente dicha es hoy un enorme socavón de unos 300 metros desde su parte más alta hasta el fondo donde todavia se pueden encontrar fragmentos de hierro, de tonalidad rojiza por efecto del óxido.

      Desde un punto de vista geológico, la roca encajante que pertenece a los mantos intermedios del Compeljo Alpujárride, está formada por esquistos oscuros con biotita, filitas y cuarcitas, coronadas por un paquete de calizas dolomíticas de edad triásica.

      Pie de foto: Vista general del estado actual de las "Minas del Conjuro",declaradas como sitio histórico. Podemos observar en primer plano, la antigua casa de ingenieros y los restos de las escombreras y hacia la parte izquierda, lo que era la explotación a cielo abierto y parte de las instalaciones mineras ( posiblemente un transformador y las cocheras).

      La mina ha sido adquirida por la Universidad de Granada para convertirla en un centro turístico y de investigación.


      La mineralización, asociada a este paquete calizo, es de tipo estratiforme pero de escaso desarrollo transversal. Se atribuye un origen hidrotermal, por efecto del cual se produjo una sustitución metasomática de las rocas carbonatadas.

      La especie mineral característica de estas minas son el hematites, en su variedad oligisto micaceo y la goetita
    • MINAS DE PLOMO DE LA SIERRA DE LUJAR: La Sierra de Lújar se encuentra al sur de la provincia de Granada, a unos 75 Km de la capital. La zona minera de Sierra de Lújar, está constituida por un importante paquete muy plegado de calizas y dolomías correspondientes a la unidad litológica superior de los mantos inferiores del Complejo Alpujárride, que se manifiesta por acción de una ventana tectónica entre materiales esquistosos de los mantos superiores de dicho Complejo Alpujárride.

      El yacimiento presenta una morfología estratiforme siendo el principal metalotecto un paquete de dolomías negras y también entre ellas una formación de facies franciscana, donde se alternan las dolomias negras y una dolomita ankerítica de color blanco. Además, las mayores concentraciones de mineral se agrupan en la charnela de una estructura anticlinal asi como en una dolomia muy brechificada. Excepcionalmente, se presentan cuerpos mineralizados transversales a la estratificación, que rellenan brechas tectónicas, pudiendo considerarse como removilizaciones de los cuerpos mineralizados originales.

      Pie de foto: Vista del acceso a  una galería de una de las minas de plomo existentes en Sierra de Lújar. Se puede observar la roca mineralizante, una dolomía negra.


      La paragénesis típica de este yacimiento es la formada por fluorita - galena - esfalerita -ankerita y calcita., siendo el mineral más abundante la fluorita seguido de la galena, mineral éste cuya explotación dio origen a este distrito minero.

    • DISTRITO MINERO DE MOLVIZAR-ITRABO: Como su nombre indica, se encuentra situado entre los términos de Molvizar e Itrabo, al sur de la provincia de Granada, a unos 90 kms de la capital. El entorno geológico del yacimiento viene dado por un depósito discordante de mármoles triásicos de color crema, entre los que encaja la mineralización. La mineralización adopta una morfología estratiforme pero estrechamente relacionada con una red de pequeñas fracturas y diaclasas, así como con la porosidad de las rocas encajantes.


      Pies de foto: Vista de una de las entradas a la denominada como " Mina de los Colorines". Abajo, mineralización de  malaquita y azurita, recubriendo las fisuras y grietas de un mármol beige.


      La mena en su conjunto está formada por minerales primarios y  secundarios   de plata (Ag), cobre (Cu), Cobalto (Co) y niquel (Ni), y en menor medida mercurio (Hg). Entre los minerales primarios (bastante escasos) se encuentra tetraedrita (el mas abundante de los minerales primarios, que se presenta en forma de lentejones de escasos centímetros de espesor, como relleno de diaclasas), tenantita, cobaltina, cinabrio, proustita, pirargirita, calcopirita y covellina. Entre los secundarios, producto de la meteorización de los anteriores, destacan azurita, malaquita, eritrina, anabergita.

      Este yacimiento se empezó a explotar a finales del siglo XIX para la extracción de cobalto y níquel que era utilizado para la fabricación de colorantes para la industria cerámica.

    • COMPLEJO MINERO DE LA SIERRA DE BAZA (Pb-Cu-Fe): La Sierra de Baza, afloramiento más occidental de la Sierra de los Filabres, se encuentra situada al noreste de la provincia de Granada, al sur de la localidad de Baza, a unos 100 km de la capital.

      Desde un punto de vista geológico, la Sierra de Baza está formada por materiales del  complejo Alpujárride (mantos formados por filitas y cuarcitas coronadas por calizas y dolomias), los cuales se apoyan de forma discordante sobre un paquete de materiales metamórficos del paleozoico, pertenecientes al Complejo Nevado filábride.

      Minas de Plomo:

      Desde el punto de vista mineralógico, las mineralizaciones pueden ser: estratiformes, es decir, encajan en un paquete dolomítico negro en un horizonte de dolomía franciscana; filoniano, encajando en el mismo paquete dolomítico pero con un aspecto brechoide que corta a la superficie de estratificación.
      La paragénesis mineral predominante es la formada por fluorita, calcita y galena, con cantidades menores de esfalerita y barita y ocasionalmente, pirita. El principal mineral explotado ha sido la galena, presentándose ésta en forma de nódulos de unos 15 a 20 cms, los cuales engloban restos de fluorita y otras menas. Asociado a estas mineralizaciones primarias, por alteración meteórica se produce smithsonita, cerusita, malaquita y azurita.

      Aunque las explotaciones mineras están abandonadas, se calcula que existen unas reservas de cerca de 20.000 toneladas.

      Minas de Cu-Fe:

      Nos estamos refiriendo al complejo minero de las "Minas del Tesorero", de gran importancia en las primeras décadas del siglo pasado, como productor de hierro y cobre, extrayéndose entorno al millón de toneladas. El complejo estaba formado por las minas:  París, Casualidad, Cortijo Don Martín y Hernán Cortés.
      Los minerales primarios más abundantes en todo el complejo minero son; siderita, calcopirita, pirita, arsenopirita y como accesorios: minerales de antimonio, bismuto o incluso cromo, entre los que destaca la bismutinita y la tetraedrita.

      Pie de foto: Mineralización de cobre (Cu), calcopirita y hierro (Fe) arsenopirita en matriz de siderita, procedente de la mina de Hernán Cortés.


    • DEPOSITOS AURIFEROS ALUVIALES: En la provincia de Granada se ha explotado oro en tres areas: la depresión de Granada, la depresión de Guadix-Baza ( en la localidad de Caniles) y en las Alpujarras, concretamente en Ugijar. Pero sin duda alguna, son los depósitos aluviales del rio Genil y Darro, cerca de Granada, los de mayor relevancia minera, habiendose explotado desde la época romana hasta bien entrado el Siglo XX. De estos depósitos se ha obtenido oro en forma de pequeñas laminas milimétricas a centimétricas, en forma de polvo y mas escasamente, en forma de pepitas.

      El oro se encuentra en la denominada "Formación Alhambra", unos depósitos sedimentarios de unos 200 m. de potencia de edad plioceno, formados por sedimentos detríticos gruesos ligados a abanicos aluviales formados por la erosión de los relieves que conforman Sierra Nevada. La mineralización se asocia, concretamente, a un conglomerado (Conglomerado Alhambra) que está formado por cantos heterométricos de hasta varios metros cúbicos de diámetro, bien redondeados, de rocas metamórficas (cuarcitas, micasquistos, gneises, anfibolitas, serpentinitas, etc) en una matriz también detrítica formada por limos y arenas.

      En cuanto a la génesis del oro, decir que está relacionada con la composición de las cuarcitas paleozoicas que forman el denominado "Manto del Mulhacén" y que haría suponer que se originaron (recordar que la cuarcita es una roca metamórfica que se origina por transformación de otra roca en condiciones de terminadas de presión y temperatura) a partir de una arenisca con contenido elevado en minerales pesados entre los que se encontraría el oro.
      Un hecho parece claro, y es que la concentración de oro en los sedimentos de la depresión de Granada ha ido progresivamente incrementandose por sucesivos procesos de erosión, transporte y depósito. Asi, se atribuye una ley de 0.5 gr/m3.

      Respecto a los yacimientos de Caniles y Ugijar, éstos tiene un origen similar a los de la Depresión de Granada, asociados a unos conglomerados pliocenos.


      MAPA METALOGENICO DE LA PROVINCIA DE GRANADA




      BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

      .- Libro blanco de la Mineria Andaluza (Junta de Andalucia)
      .- Geología e historia del oro de Granada (J.M.Martín)
      .- Un enclave minero en Andalucia interior: Alquife (Provincia de Granada).  (Aaron Cohen y Juan F. Zubiaur)



     
     
     



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